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Treinta veces Isha


Las Delicias

Cuando te traiga
por fin
a mi finca en Boaco
te voy a enseñar
el cafetal
el cañaveral
y la Buena Vista
del ganado.

Vamos a galopar
en los potreros.

Te voy a llevar
a las alturas
donde un rayo
partió
rompió
simétricamente
una gigantesca
roca.

Vas a sacar
con tus dos manos
agua fresquita
de un ojo-de-agua
natural y limpio.

Te voy a llevar
a las partes
más claras
de estas tierras
donde la vastedad
da vértigos
de los buenos
mientras se te cuela
en la pupila
Saguatepe y
Chiscolapa.

Te voy a enseñar
las muchas formas
de mi río:
los canales
la quebrada
la pila natural
la laguna
la represa
y las cascadas.

Voy a encender
todas las luces
con la energía hidráulica
de la Pelton que instaló
mi bisabuelo
para que veas
la fuerza de estas
aguas.

Y en una parte privadita
donde pasa
el río siempre húmedo
con su música mojada
en esa parte sombreadita
resguardada
por la montaña humeante
te voy a pedir un
beso.

*