noticias


Michele Najlis en "El Autor y su Obra" el 27 oct. 2010 a las 6 pm. en el INCH

Fecha: 15 octubre 2010

En alianza con el Festival Internacional de Poesía de Granada quien organiza el Proyecto "El Autor y su Obra", nos alegra en la Asociación Nicaragüense de Escritoras (ANIDE), difundir la presentación de MICHELE NAJLIS, el Miércoles 27 de Octubre a las 6:00 pm. en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica -INCH en el Club Campestre de Las Colinas.

Este intercambio a viva voz con poetas del siglo XX, inició en el mes de marzo 2010, habiéndose presentado a la fecha: Claribel Alegría, Ernesto Cardenal, Fernando Silva, Luis Rocha, Iván Uriarte, Horacio Peña, Vidaluz Meneses.

Les esperamos!

______________
Michéle Najlis mística poeta

Entrevista por Arnulfo Agüero. La Prensa Literaria. La Prensa. Managua. 23 Oct. 2010

Michéle Najlis, Granada, 1946. Poeta, cuentista, columnista y educadora. Su particular forma de hacer literatura parte de experiencias amorosas, marxistas y cristianas asociadas a la teología de la liberación, experiencias islámicas y de meditación vipassana; las que le han abierto un camino hacia la búsqueda mística del “Absoluto” —Dios más allá de los dogmas—, y de una poética humana profunda y espiritual.

Es sobre este corpus de pensamiento que Najlis ha ido desarrollando a lo largo de su vida el conjunto de su obra, nutrida en su iniciación poética de amor y rebeldía contestataria al comulgarse “atea, lectora marxista y manifestante antisomocista”, por lo que fue tildada de “comunista”.

Al llegar la revolución en los años ochenta su vida cambió sustancialmente, logrando nuevas experiencias como educadora y poeta comprometida con el proceso revolucionario concebido por ella como una “maravillosa utopía”, la cual sufrió al final de la década deterioro en la conducción gubernamental, llenándola de amargura.

En 1961 había cumplido 15 años, cuando logró que el poeta Pablo Antonio Cuadra le publicara su primer poema, llevado entonces al diario por Ernesto Cardenal. En este noviciado poético fue responsable su maestra de literatura, la religiosa Amanda D’Escoto, que les recitaba los versos del poeta San Juan de la Cruz, que le impactaron muchísimo. El otro de sus maestros fue Luis Rocha, que le puso en sus manos un libro del joven poeta Joaquín Pasos; entonces se dijo “esto a mí me gusta”, animándose a escribir sus primeras líneas.

Si bien, algunos de sus primeros poemas los rompió, otros pasaron su autocensura y llegaron a las manos del escritor Sergio Ramírez, integrante del grupo literario Ventana, que se los publicó.

De esta manera vino a ser parte del “Coro de voces femeninas”, reconocidas en el Panorama de la Literatura Nicaragüense ; asimismo sus versos fueron publicados en una Breve Antología de Poesía Femenina y en publicaciones de La Prensa Literaria junto a las poetas Ana Ilce Gómez, Vidaluz Meneses, Daysi Zamora, Esperanza Ramírez, Olga María Cardenal, Carla Rodríguez y Gioconda Belli, entre otras.

Pero su salto a nivel centroamericano lo da cuando publica su primer poemario, El viento armado , sugerido por Sergio Ramírez, en su primera edición de 1969; y su segunda edición de 1971, Universidad de San Carlos-Guatemala. Este poemario fue escrito en sus años de estudios universitarios, y dentro de un contexto histórico de protestas estudiantiles escenificadas contra el régimen de Anastasio Somoza García.

Al respecto la poeta señala que estos versos de amor y cantar de libertad brotaron de sus vivencias, muy diferente a su libro de poesía y cuento Cantos de Ifigenia , (Universidad Centroamericana-Vanguardia, 1991), donde su tema es más intelectual y unificado.

Testigo de la masacre

Como activista social, destaca que a la primera persona que conoció que era del FSLN fue el poeta Luis Rocha; y un grupo de jóvenes estudiantes donde estaban Casimiro Sotelo, Julio Buitrago, Doris Tijerino y Roberto Amaya.

“Éramos cuatro gatos, pero hacíamos bulla”, recuerda. Fue precisamente en estos años convulsionados por las luchas cívicas que se levantó un movimiento de oposición liderado por Pedro Joaquín Chamorro y Luis Fernando Agüero, y que se dio la masacre del 22 de enero de 1967 —hecho del que fue testigo—, la cual marcó una página sangrienta de la política dictatorial de los Somoza.

En esos tiempos de vorágine, revela, se confesaba atea. Pero esto solo fue el inicio de su proceso de búsqueda de Dios más allá de lo establecido por los dogmas; años después tuvo la dicha de encontrarse con su profesor de la Biblia, Jorge Pixly, de quien ahora es discípula. “Quedé maravillada cuando recibí su primera clase”, declara satisfecha.

Otra de las experiencias religiosas motivantes en su vida fue cuando participó del ayuno que realizó el ex canciller y ahora Secretario General de las Naciones Unidas, padre Miguel D’Escoto, a favor de la paz y la no agresión militar de Estados Unidos contra la Nicaragua revolucionaria.

El magisterio también le llenó de orgullo y placer. Como profesora de español y literatura de secundaria y de la Universidad Nacional Autónoma de Managua, recuerda, tuvo experiencias especiales con estudiantes del colegio Andrés Bello y del Ramírez Goyena; y en la UNAN se sintió apadrinada por el erudito dariano Fidel Coloma.

Las alegrías y amarguras

A inicios de la década de los años ochenta, Najlis logra publicar su poemario y cuentos Augurios (1981); en este texto vuelve a aparecer su temática social revolucionaria, pero también la amorosa. Se casó con su segundo esposo, Walter Antillón.

Llegó a ser nombrada directora general de Migración y Extranjería. Este hecho lo califica como las “locuras de la revolución”; eran los días que era feliz haciendo lo que fuese, ya que se sentía parte de “un sueño colectivo viviendo una fabulosa utopía”.

Su pasión por la escritura la llevó a publicar sus escritos en prosa en una columna de El Nuevo Diario; después realizó una selección que le llamó Camino de la Estrella Polar . Este libro recoge imágenes de algunos poetas como Ernesto Cardenal, y de personas sencillas como Doña Lencha, o “tía Lencha”, un personaje del río Coco- Wiwilí, que pesaba unas 250 libras y que cruzaba gente con su pipante.

Al valorar tanto Viento armado como Augurios , los considera “libros de principiantes”, dando más méritos a su texto de Ars combinatoria , escrito entre 1983 y 1988, en prosa, cuentos y aforismos, con mucho humor, que marcó una época feliz de su vida en la revolución y en proceso de madurez literaria.

Buscando un camino

Después de la derrota de la revolución en los años noventa, se quedó sin referentes, y con interrogaciones sobre qué eran, hacia dónde iban; y se dedica a leer más profundamente los Evangelios, y realizar largos ejercicios como los de San Ignacio de Loyola, dejándose cautivar por sus misterios.

Viaja a España, Barcelona, Galicia, y a la abadía de Montserrat, donde tiene intercambios de experiencias de mujeres en la iglesia, reflexionando sobre tópicos actuales del modelo de iglesia para el presente siglo.

“Yo provengo de la Iglesia católica, estuve congregada un tiempo en la Iglesia bautista, invitada a la Iglesia luterana en varias ocasiones, y qué veo desde ahora: veo lo que dice José María Vigil, que tiene un póster que dice: ‘Todas la religiones son verdaderas, todas las religiones son falsas’.

Todas las religiones nos aportan muchísimo, pero la ortodoxia de las religiones, cristianismo, islam, judaísmo, se anquilosan cuando imponen dogmas, que muchas veces no tienen sentido. ¿Por qué en catolicismo no pueden ordenar mujeres al ministerio sacerdotal si no tiene asidero bíblico?”, interroga la poeta, quien para divulgar su pensamiento tiene su programa radial, Camino a Emaús , transmitido en La Primerísima.

Desde hace algún tiempo practica Vipassana, que es una meditación, hermanada con la doctrina Zen. Siente que estas practicas no chocan con su cristianismo; asimismo sostiene que tampoco lo que dicen los maestro sufís choca, muy por el contrario ha descubierto que el islam desde el Corán tiene una concepción de Jesús y de María extraordinariamente bella. Por lo que ha mantenido contacto con el místico del islam Jalal Aldin Rumí.