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Yolanda Elizabeth Rossman Tejada: Yolanda Rossman Tejada, sin tiempo


Por: Ángela Saballos

Periodista, escritora nicaragüense


Yolanda Rossman Tejada, sin tiempo
Ante su primer libro publicado, “Lágrimas sobre el musgo” (CNE, 2008), una selección de sus primeros tres poemarios, la autora afirma que es un homenaje a su hermano caído y a la multiculturalidad de su región: el Caribe.

Yolanda Rossman aparece ante mí con su crespa melena, anteojos y una sensación de querer atrapar el mundo en un instante. Se percibe en ella un afán de hacer, aprender, volar, volar, y a la vez cierta timidez.

Al momento ya ganó una convocatoria del Centro Nicaragüense de Escritores (CNE) con su primer libro, cuyos poemas ella misma seleccionó de tres libros que tenía preparados e inéditos. Sólo sus tres hijos opinaron: su hijo de 27 años, su hija de 22 y hasta su niño de diez años que desde ya empezó a escribir poesía.

Licenciada en Sociología y con una maestría en Antropología Social, Yolanda es en sí misma un reservorio de varias etnias, pues es creole, rama, chontaleña y judía-alemana. Con este respaldo personal se lanzó a investigar lo que sucedía con la mujer escritora de la Costa Caribe de Nicaragua, su costa. Descubrió 27 mujeres que escriben. Esto constituyó su tesis para su maestría.

Yolanda fue militar en el Ministerio del Interior durante los años ochenta. Nacida el 15 de octubre de 1961 en la Mina Rosita, creció en Puerto Cabezas, Costa Caribe. Fue ahí, en el Colegio del Niño Jesús de dicha ciudad que el bibliotecario de su escuela leyó sus primeros poemas y la instó a que siguiera escribiendo.

“Pero fue en los ochenta, cuando mataron a mi hermano, que era militar, en una emboscada, que escribí “Lágrimas sobre el musgo”, mi primer poemario. A ambos nos habían mandado a diferentes misiones, yo por el Ministerio del Interior, él por el Ejército. Fuimos a las Minas y a Waspam. Los dos de uniforme verde olivo. El título de mi libro es en recuerdo de ese momento y en honor a él. A mi hermano muerto”, cuenta Yolanda.

Después de ese primer libro, Yolanda preparó “Eros de Abril” y “Raíces”. Aclara que el primero es recuerdo de la guerra, el segundo su descubrimiento como mujer y el tercero su reencuentro con sus raíces.
“Yo seleccioné los mejores poemas de los tres poemarios con el nombre “Lágrimas sobre el musgo”, que es homenaje a mi hermano”, repite Yolanda.

-¿Qué te hizo participar en el certamen del CNE?

“Lo que menos imaginé es que ganaría. Me animaron y me dijeron que podía ganar. Todo lo que escribo pasa por mis hijos. Éste es como un trabajo de artesanos. Escribí de donde me vienen las ideas. Las meto en un Order Book que tengo desde el año 75. Tacho, cambio, muevo el texto hasta que me gusta”.

-Sos tu propia crítica, se podría decir… ¿Y podrías describirte?

“Me cuesta hablar de mí misma. Me gusta leer. Mis libros y mis plantas son mi mayor tesoro. En el camino he aprendido a ser más agresiva. En un momento estuve más sometida y cuando decidí, me atreví a tomar decisiones drásticas en mi vida. Eso empezó a florecer. Soy luchadora. Estoy floreciendo. He intentado ir cambiando. Pienso que mi meta ha sido ir cambiando yo primero, porque con el ejemplo se logra más”.

-¿Tus temas?

“Yo hablo de todo. Saco mi temática de vivencias. Amor, amistad. Lo que significó la revolución para nosotros. Yo me rescaté como mujer. Está en “Eros de Abril”. Tengo fantasías y estoy en el afán de poderlas vivir. En “Raíces” hablo mucho de la multiculturalidad de mi región, de sus paisajes. Trato de no darle cabida a la tristeza. Ya estuve triste por mucho tiempo y ya no tengo tiempo para estar triste”.

-¿Cómo te sentís con tu poesía?

“Me siento sumamente incipiente y todavía me sorprendo de todo lo que ha pasado. Lo siento muy grande eso. También he publicado cuentos después que tomé un curso de creación narrativa. Esto me hizo descubrir otra faceta en mi vida”.

-¿Sos religiosa?

“No me interesa la religión como tal, pero creo en una fuerza que está en nosotros y depende de nosotros. Yo tengo como un amigo a Dios; como una energía presente en cada cosa y que depende de la actitud de uno lo que suceda. Yo confío mucho en mi intuición porque me ha salvado de situaciones y peligros. A veces no escuchamos esa intuición”.

-¿Tenés algún sueño?

“Quisiera promover lo que las mujeres hacen allá (en la Costa Caribe de Nicaragua), porque hablen en lengua materna. Siento que lo que se escribe en la Costa responde a otras particularidades que no son iguales a las del Pacífico. Hay mucho que explorar. Cuando ellas leen lo que escriben es diferente, porque es musical, lo declaman, lo cantan”.

(Al finalizar esta conversación, Rodolfo Sandino, su hijo menor que estaba presente, con mucha educación y determinación pidió permiso para aportar con respecto a la descripción de su mamá, que a ella le costaba hacer. De inmediato explicó que la perfecta descripción de su mamá es: “heroína, porque toda su vida ha tenido metas que siempre cumple”. Amén por este hermoso hijo de diez años, quien es nieto del maestro y doctor Rodolfo Sandino Argüello).


Yolanda Rrossman Tejada: Poeta. Socióloga y Antropóloga Social. Integra la Junta Directiva de ANIDE. Originaria del Municipio de Rosita, Región Autónoma del Atlántico Norte, Nicaragua. Ha publicado el libro de poemas “Lágrimas sobre el musgo” (2008).

Nuevo Amanecer Cultural. El Nuevo Diario. Managua, Nicaragua 9 marzo 2009