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Christian Santos: Escribir para mí es como exorcizar


Por: Carlos Midence

Académico


Christian Santos, poeta, narradora y periodista (Managua). Escribe poesía desde niña, pero solo lo pudo consagrarse hasta mediados de los ochentas. Ha sido directora de la revista Somos, Nosotros y de la revista centroamericana Unidas Actualmente es parte de ANIDE asociación nicaragüense de escritoras. Ha publicado el tigre junto al río (novela) agualuna (poesía), Huella de amor (poesía) Orígenes de sal (poemario inédito), entre otros. Christian nos ofreció una entrevista exclusiva para el Nuevo Amanecer Cultural en la que abordamos numerosos tópicos, específicamente sobre la segunda Edición de su novela El tigre junto al río.

CM: ¿Cómo te introducistes en el mundo de las letras, Christian?
CS: Dichosamente nací entre intelectuales, mis abuelos dueños de un periódico y en el caso de mi abuela escribía con seudónimo. Puedo decir que era feminista defendía desde esa época, los derechos de las mujeres. Si mal no recuerdo el periódico se llamaba Diario de Occidente. Mas adelante se reunían en mi casa gente como Tonó López y Juan Aburto y eso me motivaba a mí. Recuerdo que mi abuela me leía poesías y eso me maravillaba.

CM: ¿pero exactamente de que forma se te introdujo la poseía?
CS: fue una especie de contacto oral. Pero creo que nací con ella, la traigo en la sangre. En mi familia también hubo intelectuales como Tonó Bermúdez, quien gano los juegos florales de Guatemala en dos ocasiones, es decir, para mí no me era extraño. Tal y como decía anteriormente en mi casa se reunían gente como Manolo Cuadra, Joaquín Pasos, Juan Aburto, Emilio Quintana, quienes sostenían conversaciones extraordinaria sobre estos temas. Ellos no me hacían caso, pero a mí me fascinaba escucharlos. Eran irreverentes, devotos. Imagínate que a los 4 años yo ya estaba diciendo poemas, inventando poemas. Y en ese momento me doy cuenta que estoy viva. Recuerdo que mi primer poema era sobre un perrito cojo.

CM: ¿Específicamente cuando te diste cuenta de tu vocación?
CS: En el colegio, aunque escribía a escondidas, porque las monjas lo castigaban a uno si se enteraban. A los 14 años escribí una novela y me castigaron. Luego me casé a los 17 años y a mi marido no le gustaba que escribiera, tenía celos.

CM: ¿Entonces tu proceso de creación ha sido siempre obstaculizado?
CS: Sí, siempre. Rompí con mi marido para poder escribir. Luego le mostré a PAC mi poesía y a él le gustó. Unos poemas me los corregía y otros me los publicaba.

CM: ¿Cómo valoras el proceso de la escritura?
CS: Uno aprende diario. Uno debe leer y aprender creando. Te puedo decir que crear es mi vida actual. No sabría que hacer si no lo hiciera, para mí es vital. Todo gira, alrededor de la escritura.

CM: ¿Cómo reflejas en tu obra todo lo que me contaste anteriormente?
CS: Te puedo decir que la poesía me sale del alma. Lo que pienso lo escribo porque siento que tengo el derecho de hacerlo. Simplemente oigo mi voz y la vivo. En mi poesía se refleja la sensualidad, la vivo.

CM: ¿Cuál es la obra que te ha dado mayor satisfacción? CS: Todas: Agualuna, Huella de amor, El tigre junto al río. En todas ellas vivo, me expreso, aunque tengo un terrible miedo a repetirme.

CM: ¿Qué es lo que más martilla tu memoria?
CS: El amor al varón, a mis hijos, a la naturaleza. Es por ello que salgo a caminar, me conecto con el cielo, árboles, con todo. Eso me maravilla, disfrutar las emociones en el mar, en al arena, la brisa, en el agua, en todas partes.

CM: ¿consideras que tu obra es ecológica
CS: No, más bien es muy natural. El tigre junto al rió, por ejemplo, es sobre la revolución, la guerra, el dolor, el enpanto. Sobre el fervor de la juventud, sobre la utopía, los sueños, los valores, El tigre de la novela es un tigre verdadero, el padre de mis hijos lo llevó a la casa y dormía con mis hijos, me hacia cosas, lo llevábamos al rió, luego el tigre creció y siempre jugaba con él a la orilla del rió, mi hija igual.

CM: ¿Cuál de los géneros te ha dado mayor satisfacción?
CS: Ambos, aunque dicen que mi poesía es muy abstracta. Vos sabes que en este genero las palabras apenas insinúan, mientras que en la prosa se puede explicar mas pero siempre voy a la poesía. Es que el lenguaje de la poesía tiene un tono más interior, es la voz del alma.

CM: ¿En la actualidad que estas escribiendo?
CS: poesía, desde luego, aunque estoy preparando una novela que necesito editarla y una segunda parte de el tigre junto al rió. Necesito terminar de exorcizar esas imanes. Siempre he dicho que tengo como 700,00 pares de demonios sueltos y tienen que salir, se deben reproducir. Es decir, que para mí, escribir es exorcizar.

CM: ¿Cómo se ha decepcionado El tigre junto al rió?
CS: pues estamos preparando la segunda edición. Me satisface que la primera se haya agotado. Y esta segunda edición es de corte didáctico.

CM: mensaje para los jóvenes
CS: Que busquen, que si tienen el demonio no lo dejen pasar, que trabajen sobre ello. Siempre he dicho que la literatura es 95% inspiración 95% trabajo. Constantemente hay que enriquecer el lenguaje no usar las palabras manidas. Si es posible inventar palabras.

El Nuevo Amanecer Cultural. El Nuevo Diario. Managua, Nicaragua. Sábado, 29 marzo 2004