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Suad Marcos Frech: Presentación del libro "para que no se mueran las palabras"


Por: Vidaluz Meneses

Poeta, co fundadora de ANIDE


Presentación del libro
Pertenezco a la generación que no contó con la vacuna contra la poliomielitis, igual que María Elsa Vogl, Ciro Molina y Suad Marcos, de quien hoy tengo el gran gusto de presentar su libro con el sugerente título “para que no se mueran las palabras.”

Fui la más afortunada de los cuatro, por la baja intensidad con que me atacó el virus, no obstante, al traspasar el umbral de la tercera edad, con María Elsa Vogl, comentábamos lo que ella descubrió en textos sobre nuevos avances de la ciencia, y es que las personas que han sido afectadas por la poliomielitis, se les consideran “sobrevivientes” y esto se debe no solo al efecto muchas veces letal de la enfermedad, sino al supremo esfuerzo que realizan éstas por incorporarse a las actividades motoras igual que el resto de las personas en su vida cotidiana.

Desde mi juventud, recuerdo a Ciro desplazándose en todos los ámbitos de nuestro país en su silla de ruedas, a tal punto que una vez que un grupo de escritores le estaba ayudando a abordar un vehiculo que nos llevaría al Maratón de Poesía en Ciudad Darío, alguien dijo, --pasale la bicicleta a Ciro--. Y efectivamente, puedo decir que la silla de rudas, tanto el caso de Ciro como en el de Suad, se ha invisibilizado como medo de trasporte de discapacitados, porque en ambos y este caso, Suad, su personalidad vital, entusiasta, fuerte, es la que se impone.

Por eso no me extrañó que ella me explicara que si bien la publicación de este libro se debió al apoyo autorizado de Margarita Guardián, Exministra de Salud, a partir de un programa de atención a discapacitados, en su contenido no se aluda a tal condición en ninguno de sus poemas.

La vida social, familiar, política y sobre todo la dimensión amorosa –erótica de la poeta, es la que da contenido a esta voluntad de vivir a plenitud expresada en los mas de ochenta poemas recogidos en el presente volumen, cuyo título es como un lazo que se tira a náufragas palabras.

Una poeta que verbaliza el dolor social vivido en sus dos patrias en guerra, lo mismo le duele Gaza, Ramala, Belén, que Matagalpa, León, Masaya. Violencia y muerte que conjura con l palabras en sus testamento: dejo por escrito / bombardeos, muertes / tumbas / y el desafío / erguido / desde mis rasgadas / raíces.

Poesía breve, condensada, capaz de concentrar el desgarrado testimonio sobre la generosa entrega de Julio Buitrago, caído en la larga lucha de liberación de los años sesenta y amigo entrañable de Suad: Estoy sacando el frío / que me quiso encerrar / cuando entendí que tu aliento / ya era parte de la tierra.

Mujer que ha vivido su historia y está consciente de su legado, de que las nuevas generaciones deberán partir igualmente a cumplir lo que les corresponde, y así dice de sus hijas: Ahí están / desde mi útero / arropadas. Ahí están / semilla / de mis frutos. Las abrazo / y las dejo ir.

Pero en el amor, en la entrega apasionada donde esta mujer cobra esa fuerza con la que se desplaza por la vida. Amores y pérdidas asumidas con igual plenitud: Sobre mi cama / atardecen silencios / Tus manos / tus palabras / presagian despedidas. Amaso poemas / que cuelan / la esperanza.

Amores utópicos pero poseídos por propia voluntad e imaginación, cuando le canta al trovador: Como una de tus canciones / el abrazo. / Como si yo misma / fuera tu guitarra. Yo fui / entre el público / tu público y tu aplauso.

Les invito a compartir esta ofrenda de palabras colocadas bajo los subtítulos Antes, Canteras, Limite profundo, Presencia, Congregada, Acumulada, Rotunda, Encarnada en ella misma, su autora, cuando cierra la colección con dos poemas de autoafirmación, enunciados por el asertivo verbo en primera persona con la que se erige diosa, creadora de su propio canto: SOY.

Hotel Crown Plaza. Salón El Lago. Managua, Nicaragua. 4 julio 2007