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Ligia Guillén: Ligia Guillén en busca del paraíso


Por: Helena Ramos

Poeta, periodista cultural y crítica literaria


Ligia Guillén en busca del paraíso
Hacer la semblanza artística y profesional de Ligia Guillén resulta dificultoso, porque es una persona muy polifacética. Nacida en 1939, pasó su infancia y juventud en Estelí. En 1958 ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes de Managua para estudiar teatro. Formó parte del grupo fundador de esta escuela junto con el pintor César Izquierdo. Bajo la dirección de dramaturgo y teatrista nicaragüense Alfredo Valessi, que fungió como el primer director y profesor de la Escuela de Teatro, del italiano Franco Cerutti, del chileno Eustacio –Tacho– Sánchez y otros teatristas, ha participado a lo largo de la década del 60 en la puesta en escena de numerosas piezas teatrales. “Para presentar las obras fuera de la capital teníamos que viajar, a veces en camiones, en los que llevábamos todos los elementos para armar los escenarios. Fuimos a Granada, León, Boaco, Chinandega... Era una aventura llena de atractivo y alegría.”.

A principios de la década del 60, el grupo, dirigido por Sánchez, ganó un certamen centroamericano, llevado a cabo en la ciudad de Santa Ana, El Salvador, con Días sin fin del dramaturgo norteamericano Eugene O’Neill (1888-1953).
En esa misma época Guillén trabajó en los cuadros dramáticos de las radionovelas, que estaban en su auge. Dirigidos por el costarricense Pepe Barrantes, Ligia y otros actores de teatro montaron y trasmitieron por Radio 590 ¿Le gusta a usted Brahms? y Buenos días, tristeza, basados en las novelas de François Sagan (1935). En ese entonces, los círculos artísticos de Nicaragua estaban en contacto con la literatura de otros países. En Radio Güegüense, Guillén formó parte del grupo que, dirigido por Douglas Amaya, hizo mucho teatro experimental que no llegó a publicarse.
A mediados del los 70, junto con varios artistas de distintas ramas, Guillén tomó parte en la conformación del grupo teatral Calpulli, dirigido por el pintor y teatrista Alberto Icaza, cuya meta era realizar un experimento de trabajo teatral colectivo.
Aunque Ligia es muy polifacética y ha descollado en muchos campos, afirma que su corazón está en las tablas.

Su faceta plástica

Asimismo Guillén se ha destacado en distintas ramas de artes visuales. En los 70 se graduó con honores en Diseño Interior y Decoración en la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI). Recibió el Primer Premio y el Premio Extraordinario y Único de Creatividad, otorgados por la Convención Centroamericana de Clubes de Flores y Jardines, celebrada en El Salvador.
A finales de la década del 70 inició el estudio de las artes plásticas, teniendo como maestro al pintor y escultor nicaragüense Rafael Mejía Martí (1920-1993), conocido como Ramem. Entre 1977 y 1981, realizó varias exposiciones en Nicaragua y Costa Rica.

En 1981 emigró a los Estados Unidos y desde entonces reside en Miami. Forma parte de la Galería Sociedad de Una Oreja (One Ear Society Gallery, www.oneearsociety.com) en Coconut Grove que funciona como una cooperativa y celebra exposiciones todos los meses. El nombre de la galería es un homenaje a Vincent Van Gogh (1853-1890).

Estreno este camino con nuevas palabras…

Ligia Guillén escribe poesía a partir de 14 años; debutó en 1967 en La Prensa Literaria. Su obra se caracteriza por la pluralidad estilística. Tiene textos de clara inclinación exteriorista: coloquial, descriptiva y políticamente comprometida –aunque es preciso constar que no todos los escritos que pudiéramos llamar exterioristas poseen necesariamente estas tres particularidades. En cambio, otra parte de su creación, más simbólica y densa, plasma el mundo interior de la autora. Sin embargo, ambas tendencias reflejan con frecuencia el mismo conflicto: una antítesis entre la infancia –recordada como rural y angelical– u otra especie del paraíso perdido, y un presente signado por las desventuras, sean existenciales o políticas. A veces, las corrientes se juntan en un solo poema, estableciendo un agudo contraste.

Hasta la fecha, ha publicado dos poemarios: He dado a luz mi muerte (Managua, Ediciones El Pez y la Serpiente, 1976) y Juego de prendas (Departamento de Cultura del Centro de Estudios Políticos de Fuerza Democrática Nicaragüense, 1985), más tres libros en prosa: Los niños de Nicaragua (narrativa infantil, San José de Costa Rica, EDUCA, 1979), 54 años de lucha por la libertad: biografía de Pedro Joaquín Chamorro (Ediciones Populares Nicaragüenses, 1982) y Genocidio en Nicaragua (Ediciones Populares Nicaragüenses, 1982). Varios historiadores de literatura la mencionan como una de las voces poéticas más notables de los años 60 y 70. Su obra más reciente, aún inédita en libro, mantiene el vigor de sus inicios.

Periodismo y promoción cultural

Fuera del ámbito meramente artístico, las experiencias de Guillén son muchas y diversas. Ha impartido clases de pintura y artes manuales en los colegios Centroamérica y Nicaragüense-Francés. En 1978, junto con otras artistas interesadas en la problemática social –entre éstas, Vidaluz Meneses, Christian Santos, Rosario Murillo y Carla Rodríguez– participó en la creación de una columna periodística titulada La Voz de la Mujer Nicaragüense, que se publicaba semanalmente en el diario La Prensa. Era la primera columna de opinión escrita sólo por mujeres que se publicaba con regularidad.

En 1979 trabajó en el Canal 2 de la televisión nicaragüense como presentadora de noticias de Centroamérica; también hacía un segmento cultural dominical.
Después de trasladarse a los EE.UU., laboró en varios medios informativos escritos y radiales. En 1986 y 87 recibió el primer premio de la Asociación de la Prensa Católica de los EE.UU. (Catholic Press Asssociation of USA). En 1986 obtuvo un diploma en Periodismo otorgado por el Centro de Estudios Continuados de la Universidad de Miami. En 1990 recibió el diploma de Español como Lengua Extranjera; el curso fue impartido por la Universidad de Salamanca, España., a través de la Embajada de España en Washington.
Desde 1988 trabaja en Radio Martí (de la cual fue directora interina durante un año y jefa de redacción por largo tiempo). Actualmente se desempeña como directora de la página web de Radio Martí.

A mediados de los 80 estuvo publicando una revista literaria Cuadernos del Éxodo, que en breve desapareció por falta de sustento económico. A partir del 2001, en conjunto con Carla Rodríguez y Franklin Caldera, está editando la revista Poesía Peregrina, cuyo propósito es difundir la poesía nicaragüense.

Soy otra

Soy otra
No busques mi ternura, quedó donde
no alcanza la memoria. Dolor de vida
que obliga a vestirse con filos de
hojalata.
No
tengo
con el presente, ningún lazo de sangre.
Para purificar mi soledad, no sobaré
recuerdos, ni aun el sonido de los besos
al oído que llenaron por años unos días.
No
te
comportes
como ese demonio que me acosa. Los sueños
me gastaron el tiempo y nunca desperté.
No tuve
No poseo
No recuerdo
Porque no conocí la redondez de la manzana
estoy limpia.
Soy
trino y una Estreno este camino con nuevas palabras para nombrar las cosas. –Lo que tiene la lengua para hablar no calle.– He dado a luz mi muerte He dado a luz mi muerte La hice vivir y no puedo contra mi instinto repudiarla Exige mi atención Requiere mimos Me roba el tiempo Anda detrás de mí Siempre me tiene cerca Si me ve a solas grita habla fuerte No me deja dormir Cuando voy a la cama se acomoda Entre Él y Yo y nos separa Sí A golpes de noches y días me aísla Minuto a segundo me va dejando para Ella Estelí era entonces Estelí era entonces una carretanagua
dos cadejos uno negro otro blanco tres pozas El Playón San Lázaro El Talpetate Dos escuelas y en la escuela la obligación de llevar el pocillo con azúcar y pinolillo para tomar la leche Klim que mandaba el tío Sam. Nicaragua es hoy un enorme pozo donde estamos metidos los nicaragüenses, los niños trabajan tenemos muchas carretanaguas los cadejos se han multiplicado y el tío Sam manda rifles y cañones para castigar a los niños que bebieron leche Klim y se dieron cuenta que todavía la estamos pagando con sangre. Frío caliente En árbol de guanacaste ahorcaron a cuatro con soga de melcocha El brazo de doña Juanita ensarta y jala ensarta y jala el ovillo de molienda ¡frío! ¡caliente! ¡frío! ¡caliente! Voces infantiles dan tumbos contra las piedras ¡frío! ¡caliente! ¡fríiio! En el fondo de los charcos la culebra cuediadora está al asecho I Vencedor de conjuros, con la mirada conviertes en sueño una lágrima. II Vi viendo en sueños de otros vidas inventadas la existencia se va a párpado batiente. II Si quieres ser dueño y señor de tus dominios vuela a la altura de tus sueños. III Buscando a ciegas –sin conocer tu rostro– llegué a la orilla de tu sueño –brasa encendida que venía del fuego de iniciados. Aprendí en tus heridas que sólo quien toca con la piel el fondo –sin fondo– de la espera tiene derecho a conocer que una llama a distancia también consume y abrasa. IV A fuerza de ser ojo sin párpado, de ser padres del alba, de vestirnos de plumas plantamos bandera tan grande como el cielo en pleno corazón del universo. V Quiero que me bautices con sándalo en las sienes para que mis sueños estén libres de malos augurios. Con ceniza en los ojos para que no me olvide que sueño desde el vientre materno. Con agua en la cabeza para que me limpie las muertes sufridas inmerecidamente. Con sangre en el costado para que cada día tenga presente que mi sueño bien vale un corazón. VI Todos traemos semillas en los ojos para sembrar los sueños por la vida. ¡Si el Hombre lo supiera! En cambio nace y muere sin conocer jamás los sueños que anidan a la espera. VII Purifica tu carne y vuelve al Edén bajo el manzano escarba y busca tus más íntimos sueños, los que perdiste al descubrir tu propio rostro –no temas al ángel de la espada– nadie puede morir si no es suya la vida. No olvides que para llegar a la vendimia hay que madurar sueños con el propio latido.

Revista 7 Días, Managua, Nic. _________. 1 enero 2005