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Esthela Calderón: Entrando al mundo de Amor y Conciencia en Esthela Calderón


Por: Fabián Hernández Soto

Coordinador del grupo literario Poetas de la vieja metrópoli de Cartago (Costa Rica)


Entrando al mundo de Amor y Conciencia  en Esthela Calderón
Antes de empezar, quiero dar la bienvenida a Esthela Calderón y agradezco su presencia después de varias invitaciones para tener este intercambio literario como es la presentación de su nuevo poemario.

La cotidianidad de las pasiones de mujer es realzada como el elemento vital, así su poesía es el reflejo de su ser como mujer, y del que muchas callan de los monólogos que se originan en su mente, en su primera parte, Amor, Esthela recoge tantos sentimientos que esta palabra lleva en su cajón de carga, la ternura, nostalgia, orgullo, impotencia, la risa alegre, fanfarrona de Camilo, de las horas libres que compartía con su padre después que éste terminaba la ronda de tragos con sus amigos.

El amor para esta leonesa, es completo, es dar y recibir, así como también sentirse que ella tiene derecho a solicitar: "el beso que aún no has dado/ junto a los amaneceres sin sol", esto nos recuerda los sensibles que podemos ser todos ante el dios Eros. La impotencia de los amantes surca sutilmente en el poema Inútilmente: "como la mujer que barre,/ aún sabiendo/ que todos los días/ caerán las hojas". Cuantos habremos trasladados la impotencia como un recurso vano en la lucha espacial por nuestro amante.

Al leer estos versos evoqué indescriptibles recuerdos de esos que marcan la vida, de una forma en que el más fino ebanista no podrá quitar de la corteza de piel el más insignificante recuerdo, siento a una niña, la mujer madura, la madre, que percibe el mundo con el corazón abierto de las necesidades, sabemos que los versos fueron logrados con la intencionalidad de crear al lector un rato de meditación, que aunque puedan ser fugaces, lo harán meditar sobre su propia realidad etérea, al leerlo se darán cuenta que mis palabras irán a dar a su tímpano con bastante fundamento.
Invito al lector a ser parte del orgullo que nos debe de dar valor en una relación, porque somos personas completas de canto y piel, por que "solo lamento/ lo mucho que perdiste/".

La vida como niña reaparece en Un poema largo para vos a su padre en el cual describe la realidad de muchos hombres, del desarraigo familiar por razones laborales, las horas de tragos, y el dormir borracho, así como el gusto por compartir con su descendencia ratos de ocio, ya que "te gustaba grabar mi voz...." vemos cómo desprende de un hombre duro a un hombre tierno que eligió a su preferida: "en medio de los demás,/ fui por mucho tiempo/ captadora de todo tu amor reprimido/.

Entremos a la segunda parte de este libro, que sin duda, cualquier parecido a la realidad Latinoamérica es pura y mera coincidencia. Explota en cada de uno de los versos la denuncia social de las clases del poder sea este político, militar o religioso, recuerda y hace a un llamado hacia aquel hombre que luchó por los intereses nicaragüenses, en donde "¡se lo exijo¡,/ baje con su machete/ cortando cabezas,/... le estaremos eternamente agradecidos", evoca el sentir nica de la manera mas valiente posible.
Nuestra América Latina se ha visto colmada de parásitos que en sus arterias chupan las necesidades del pueblo, con el temple de una mujer con coraje, si siente en la necesidad de denunciar con detalles las urgencias de su pueblo, la niña que deambula y se droga en un semáforo, los diversos dioses que "le dieron cadena perpetua/ a la honestidad".
Esthela no deja a nadie sin dedicarle un poema, bastante amorosa pensaríamos muchos, o más bien demasiado dadivosa, ya que si hay políticos que le roban, ella actúa como un Robin Hood literario, robándoles lo único que puede, su deshonestidad que de todas maneras es lo que más les sobra, de esta forma devuelve al pueblo las letras de versos, para que ellos los tomen como suyos, y así lograr que no les roben nuevamente.

También se cuestiona de "quién es la culpa" de la indiferencia ante la realidad, si de los diputados que " busca otro canal en la tele/ pensando que esa no es su carga/ .. ante la "muerte de un niño de seis meses". Su escrito no solo lanza la decadencia en que han caído algunos, si no también la esperanzas que eclosiona en el canto de un niño, que si más presentación es la esperanza de nuestras naciones, "así es Nicaragua así es mi país,/ la tierra nica donde yo nací/", a la ves evocando a Sandino, (ella bien sabe), que cada nicaragüense que quiera a su país, lo lleva en el corazón con machete y sombrero.

Demos lectura a este poemario, extrapolándolo a nuestra realidad, juzguemos a los padres vitalicios de la patria, que en nuestra región se llevan consigo los votos, los fondos públicos, pero no sacan a las personas de sus "casas de 5 yardas de plástico".
Seamos críticos con la realidad actual y evoquemos un grito gestor de cambios prontos y perennes, realicemos lo que María Esthela propone.

Presentación en el Colegio Universitario de Cartago, Costa Rica, 19 de mayo de 2005. 19 mayo 2005