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Martha Cecilia Ruíz: Los duros e hirientes cuentos de MCR que pincha al patriarcado


Por: Nadine Lacayo Renner

Periodista cultural


Los duros e hirientes cuentos de MCR que pincha al patriarcado
En la oportunidad que tuve de presentar el libro de Martha Cecilia Ruíz, Familia de Cullinos en mi blog, en la breve introducción escribí: MCR escribe con la punta aguda y el filo hiriente de esas herramientas domésticas… para darnos en breves narrativas, sus finos y tajantes cortes, que con delicado humor e ironía denuncian las violencias e injusticias que viven las mujeres…

De nuevo Martha Cecilia, me pidió unos comentarios para la actividad de su segunda presentación, y luego, algunas de las asistentes me solicitaron las publicara en ECOS DE LOBA. Lo hago porque me parecen muy oportunas dado el incremento horrible de los femicidios en estos últimos meses. Aquí lo que en ese momento dije:

Quiero insistir en seis cuestiones que me parecen relevantes de este libro, no solo literariamente, también socialmente.

Primero, son narrativas que, efectivamente hieren al sistema patriarcal porque pican la conciencia social. Esa “aguda punta y filo hiriente” de las palabras, a la que hice referencia en mi blog, no hacen el daño como el que reciben las mujeres en su vida cotidiana, muchos de las cuales son asesinadas por sus propias parejas. Es a la sociedad patriarcal a la que se dirigen esas filosofas palabras porque delatan la violencia contra las mujeres que este sistema sistema patriarcal ejerce. Así, esos piquetitos cáusticos de MCR agitan la cultura dominante y a todos (hombres y mujeres) nos ponen a pensar.

Segundo, el libro apunta hacia una denuncia feminista clara, aguda y contundente. No es una denuncia suave sobre un tema “humanista ” en general, es una acusación específica sobre la violencia que viven las mujeres en particular. El libro encierra una denuncia directa a la injusticia de género que parte de la creencia de la inferioridad de las mujeres en virtud de su condición de mujeres.

Tercero, son cuentos duros, crueles, fríos, agrios, hablan de sangre, de órganos, etc. como lo es la realidad de violencia llamada “intrafamiliar”, que la sufren fundamentalmente los hijos y sus madres, tanto la física como la psicológica. No son narrativas dulces, tiernas o sobre amores apasionados, para todo la vida y sin condiciones. Es con esa dureza descarnada, que MCR nos invita a la reflexión, cuestionando conciencias y sensibilizando tanto a hombre como a mujeres para superar la crueldad que vive la mayoría.

Cuarto, la vigencia de sus temas… Aquí no es necesario decir nada. Solo veamos la TV y leamos los periódicos. Solo diré que la mortandad y maltrato de mujeres a manos de hombres que poseen una arraigada y primitiva cultura machistas, es insoportable y asusta por su frecuencia, por su atrocidad y la impunidad de los asesinos.

Cinco, es una obra transgresora porque devela y desbarata el amor feudal, victoriano, iluso e ideal. Rompe también con aquella literatura que, al escribir sobre el amor o las relaciones de pareja, se suele hacer desde el enfoque romántico. MRC muestra lo que en muchas relaciones, está detrás, oculto, escondido entre las cuatro paredes del “hogar”. La violencia que parte del sentido de propiedad del hombre sobre la mujer, y esto, del amor posesivo (sos mía, eres mía), y de allí nacen los celos que no es mas que evidenciar la inseguridad y desconfianza. Sobre este aspecto, también conviene recordar que, históricamente a las mujeres se nos ha asociado con una forma de escribir cargada de dulzura. Se ha esperado una literatura, que desde la subjetividad femenina esté marcada por la ternura y el romanticismo, o bien, que escribamos sobre el desamor con un tono quejumbroso, victimista, con dolor y lágrimas, cargado de aquel acento extremo del amor sin límites, sin condiciones, y “para toda la vida” como rezan las letanías de los casamientos civiles y religiosos. No. Aquí hay algo nuevo en la forma de ver el amor, en que sí se deben negociar las condiciones, imponer el respeto, la confianza y establecer límites claros.

Lo último, es el empleo de la ironía, dado que se requiere de mucha destreza para emplearla en cuentos tan cortos como los MCR. El mensaje escrito irónicamente, solo es posible captarlo mediante la deducción de lo que se dice, del cómo se dice y del contexto en que se dice. Y en ese sentido, MRC lo hace muy bien porque no rompe con la estética. Como se sabe, la ironía busca contar una historia con el contraste entre aquello que se escribe (hace o dice), y el mensaje que realmente se quiere enviar, es decir la deducción de lo que se narra, sin que se rompa lo estético. El empleo de la ironía y el humor en la literatura en general y en la escrita por mujeres en particular, es difícil, y en este caso lo es mas, cuando se orienta a la denuncia de un tema que es SERIO y dramático, y hasta hace poco menospreciado por la sociedad a pesar de su gravedad. Me refiero a la violencia de género en sus diferentes expresiones.

Sabemos que la ironía no tiene un significado explícito que se pueda leer o entender de forma literal, sino transferir su sentido. Digo esto para que se entienda aquello, pero en contraste, y al mismo tiempo se comprenda el mensaje. MCR no escribe con “cierta tímida ironía”, sino que hace un gran despliegue de la misma, y yo creo que los y las expertas estarán de acuerdo conmigo en que esto no es nada fácil, puesto que implica organizar palabras contrastantes un mensajes que debe ser correctamente deducido. MCR, guarda dos principios de la ironía: 1) El de la economía de las palabras produciendo un efecto ;y 2) el del contraste, es decir la disparidad entre lo que se espera y lo que sucede en sus minúsculas narrativas.

Finalmente, quiero decir, que es muy raro por no decir escaso, encontrar en la literatura escrita por mujeres la ironía como un asunto central. Hasta hace poco, había sido un recurso más “masculino” en la literatura, y solo a partir de la literatura contemporánea ha comenzado aparecer en la pluma de las mujeres, y en este caso, es justo reconocer que MCR la emplea con un pincel muy propio y particularmente conmovedor.

Managua, Nicaragua

Blog https://nadinelacayo.wordpress.com/2017/08/26/los-duros-e-hirientes-cuentos-de-mcr-que-pincha-al-patriarcado/ 26 agosto 2017