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Vidaluz Meneses: Disoluciones, conjunciones: “Todo es igual y distinto” de Vidaluz Meneses


Por: Margarita López Miranda

Profesora, académica, crítica


Disoluciones, conjunciones: “Todo es igual y distinto” de Vidaluz Meneses
Es para mi un gusto y una distinción presentar, aunque sea brevemente, la poesía de Vidaluz Meneses, en esta nueva entrega de sus dones poéticos: el poemario “Todo es Igual y distinto”. Un nuevo tiempo, una nueva vida, nuevos modos de expresión creadora, que se cimentan sin embargo, en otros tiempos, en vidas anteriores, en la palabra que remonta fuentes originales y vuelve renovada, siguiendo el chorro conductor: la experiencia vital y la maduración ideológico-literaria de su autora.

Siempre me llamó la atención la poesía de Vidaluz y desde hace varios años, he tratado de abordarla, en graduales acercamientos. A esos intentos responde mi ensayo “Algunos textos claves en la evolución poética de Vidaluz Meneses”. La meta de estos tanteos es llegar posteriormente a un análisis y valoración más abarcadores y rigurosos.

El interés en la obra de esta poeta, resulta de un reconocimiento a la calidad humana y estética de su palabra, al hecho de pertenecer a una generación de escritoras de especial significación en el devenir de las letras de Nicaragua-la generación de los sesentas y los setentas- y a mi particular simpatía no sólo por su versos sino por todo lo que ella es y representa: una personalidad carismática, profundamente humana y armoniosa, cristiana esencial, revolucionaria, mujer con clara conciencia de su género.

Todos estos atributos de su persona y estas características de su quehacer se vuelcan en su arte. Ella misma, en diversas ocasiones, verbalmente y por escrito, ha declarado: “La poesía es mi forma de aprehender el mundo y ya he dicho en otras ocasiones que no puedo separar mi fe cristiana de la poesía y de la revolución (entendida ésta, en su sentido más amplio), como el anhelo de contribuir a la transformación de la realidad hacia una sociedad más justa” Reflexión sobre la literatura nicaragüense, Xilotl, Una perspectiva del siglo XX).

En el ensayo arriba citado, basándonos en las opiniones de la crítica (Urtecho, Palacios, Zamora, Randall, Anta San Pedro, Raquidel, Moyano, etc.), en conversaciones con la poeta y desde mi propia observación, tratamos de confirmar las interrelaciones de temas y motivos principales, que se dan en textos claves ubicados a lo largo del desarrollo poético de Vidaluz. A partir de criterios cronológicos y temáticos, con algunas interpolaciones, definimos cuatro etapas en su poesía:

1ª. (1965 – 1974). Centrada en su obra primigenia Llama guardada (1975).
2ª. Recoge poemas entre (1967-1982) publicados bajo el título “El aire que me llama” (1982).
3ª. (1982-1990), representada en el poemario antológico Llama en el aire (1990).
4ª. Su poesía más reciente (1990-2001) reunida en la obra que hoy se presenta: Todo es igual y distinto”.

A través de la observación de textos seleccionados de las cuatro etapas señaladas, hemos querido confirmar cómo la experiencia de vida se vuelve acción creadora y cómo la creación verbal se alimenta e identifica con la acción vital.

Así hemos encontrado que la experiencia humanística, revolucionaria, la experiencia de ser mujer y de ser poeta son los temas y motivos principales de donde brota son los temas y motivos principales de donde trata esta poesía. A partir de tales ejes temáticos se conforma el tejido de relaciones intertextuales, que alimentan la polivalencia semántica del lenguaje poético.

Por eso con mucha razón la poeta ha dicho “Mi poesía es mi vida” (Entrevista con Teófilo Cabestrero, en Revolucionarios por el Evangelio).

Una característica de esta escritora, que la crítica ha valorado, es su precoz madurez, su capacidad reflexiva desde el inicio. Rasgo que comparte con otras poetas de su generación: Michele Najlis, Ana Ilce Gómez, de los sesentas; Gioconda Belli, Daisy Zamora, de los setentas. Refiriéndose a ella, Sergio Ramírez dice: “ Pueden presentar obras de juventud que son obras de madurez” (Cita de Ramírez en artículo de V. Meneses, Xilotl, op. cit.)

No se trata entonces de ver cómo va alcanzando visiones y temas cada vez más universales. Ya estan ahí, en su experiencia interna y social, en su ser espiritual, en su conciencia de mujer, sólo varían en relación con cada circunstancia de su vivir.

Se adecúan a la calistenia deformas y procedimientos linguísticos, en el proceso creador de la autora.

De ahí que en la etapa actual, en su poesía más reciente, la que hoy sale como pan caliente del horno en este nuevo libro “igual y distinto”, con palabras bien sazonadas, fruto de la pasión y de la razón en porciones puestas en su punto, la experimentación verbal es su rasgo más llamativo. Meneses, ya con pleno dominio del oficio, juega con lo musical, con lo pictórico y con los intertextos extraídos de distintos ámbitos: la literatura, el arte, la religión, la familia, la naturaleza, la política, la cultura popular, el feminismo, la herencia greco-latina, etc.

“Canción de cuna de Mayo”, uno de los 30 poemas que componen el nuevo libro, es un ejemplo de texto experimental vinculado con juegos pictóricos musicales y linguísticos.

Pertenece a un sector de la poesía menesiana presente en las cuatro etapas y relacionado con la Costa Atlántica.

Muy importante por estar entrañablemente unido a la vida de la escritora: ahí vivió parte de su niñez y feliz responde también a diferentes vivencias personales: cariño por la región, conciencia integradora de lo nacional, admiración por la naturaleza de esos lugares, evocación de personajes ligados al arte, a la cultura, a la familia, al amor de pareja.

En “Canción de cuna de mayo”, el más reciente de los poemas costeños (mayo 2001), dedicado a su nieto Alejandro Carlo en su nacimiento, la poeta rememora los motivos de la lluvia del Palo de mayo, que une a la relación familiar con la Costa por medio de bisabuelo de Alejandro, el señor Jackson, y al afecto de las dos abuelas que esperan ansiosas la llegada del nieto. Así loga un desarrollo rítmico-vital juguetón. La autora, en posesión de un dominio técnico en el arte de la palabra, juega con los sonidos del lenguaje:

“¡Buen tiempo para nacer
pero Miss Edith lost the keys!
Hay una relación con la expresión “maya ya la sin ki” del inglés creole y que significa
” María perdió la llave” .

Esta expresión enriquece y sonoriza la anécdota propia que da vida al poema: la pérdida de la llave del cuarto donde estaba el teléfono, a la hora de nacer el niño, mientras las abuelas esperaban noticias.

Las onomatopeyas suenan en los versos siguientes:

“El corazón palpitando y el teléfono:

Ring, ring, ring
Riquiting, ting, ting”

Hay dos juegos:

1ª) La relación fónico-semántica teléfono-corazón

2º) Un doble intertexto con un poema de Carlos Rigby, poeta costeño y con una canción de
Anthony Matwes.

Concluye alegremente esta especie de poema-canción:

“Bienvenido Alejandro Carlo
Te canta el tío Simón:
Sin Saima si ma lo…!

El tío Simón es un personaje vinculado con la fiesta del Palo Mayo. El texto poético, mediante una ambientación natural, la de mayo, época de lluvia, de Palo de Mayo, revive los afectos familiares, el amor al nieto, las raíces humanas y cósmicas. Danielle Raquidel, crítica de Meneses, observa este rasgo en su trabajo “Mirada hacia los elementos en la poesía de Vidaluz Meneses” al decir que en la obra de la poeta nicaragüense, “la relación de la imaginación con el espacio terrestre y cósmico es una constante.”

“Todo es igual y distinto”. Mucho de eso hay en las vivencias amorosas, fraternas, en las reflexiones, recuerdos, homenajes, juegos irónicos, epigramáticos, envolventes de crítica social, de rebelde compasividad cristiana, confrontaciones de género, auscultaciones existenciales, buceos en el yo interior en el viaje hacia el centro de sí misma, desde la cotidianeidad terrenal a la esencialidad de lo que está más allá, indefinido y misterioso, que significará hoy o mañana o algún día.

“Recuperación o pérdida
acaso definitiva, de la esencia del ser”
(In extremis)

La poeta me ha comentado que el título de su libro se refiere sobre todo al ámbito social, a la realidad socio-histórica, política y cultural, que también involucraría la espiritualidad, porque sin ella no sería posible permanecer y trascender, como don José y doña María (Se refiere a José Coronel Urtecho y María Kautz, su esposa):

“Convidados al fin y para siempre por el río
a fluír en la eternidad vida con vida”
(“Vida con vida”).

Se trata de este mundo y su circularidad (Teoría de Arnold Toynbee), donde todo es único, cambiante, diferente, a la vez que repetitivo. Por ejemplo, las luchas, anhelos, esperanzas, problemas afanes, acontecimientos de las generaciones de los sesenta y setenta en Nicaragua, como que se vuelven cíclicos con ser tiempos, espacios y circunstancias distintos o modificados. En el dístico epigramático la poeta lo confirma definiéndolo:

“Neoliberalismo: Acomodarse
A cómo darse”

O en el “ámbito oficinesco”, la doble moral y desvalorización de la mujer, graficado en imágenes irónicas por la escritora veintiañera de “Llama guardada”, vuelto a señalar con similares guiños de
crítica ingeniosa y mordaz”:

“Gatunamente el contador da vuelta
En su silla giratoria y pasando inspección
A las piernas descubiertas por las minifaldas
Exclama ¡Todo está Word perfect!”.
(“Oficinistas”)

La otra fuente que da pie al título –según
Vidaluz- es la reflexión sobre la “Teoría del caos”, planteamiento de John Brigss y F. David Peat, en su obra “Las siete leyes del caos”, quienes, “Tras estudiar a fondo las leyes que rigen el caos en la naturaleza, nos proponen un nuevo modo de considerar el desorden de nuestras vidas, pactando con el caos hasta convertirlo en una fuente de creatividad que nos hará libres”.
Así pues, -plantean los teóricos- aunque los realistas cínicos sostienen que la naturaleza humana nunca puede cambiar la conciencia avariciosa, jerárquica, orientada hacia el poder que ha dominado la historia, la teoría del caos ahí le abre la puerta a semejante cambio….La conciencia es un sistema abierto, como el tiempo atmosférico. Está formado por el lenguaje, la sociedad y todas nuestras interrelaciones diarias…A través del caos, un individuo o un pequeño grupo de individuos puede influir profunda y sutilmente en todo el mundo ) pp 67-68).

La creatividad de la autora se manifiesta en alguna forma de ese caos de la vida en esta era de globalización, deshumanizada y constructora muchas veces del ser humano. La mujer lo sufre con mayor intensidad por su lugar histórico degradado, por los poderes y hegemonías que se han sucedido, poderes que hoy por hoy, ya ni siquiera exhiben su rostro. El poema “Esa mujer está loca”, a nuestro parecer, ese caos, esos poderes innominados que incomunican, desconciertan y despojan a los individuos.

Al final, la resistencia en medio del caos, del ordenamiento social y económico, sin lógica humana, sin humanidad. La actitud práctica es de defensa de lo individual, de la identidad de la mujer, de ahí el aferrarse a su propia sombra, que delinea su persona.

A las alienaciones de la mujer-poeta, poema autobiográfico en el que rememora, con la conciencia ya lúcida, la vida trazada para ella, “rodeada de aparente perfección”, pero donde los valores patriarcales producen descontrucciones sicológicas, estéticas, identitarias. Y en ese caos, con apariencia de orden, el orden establecido, el que debe superar el yo femenino para alcanzar la identidad verdadera:

“Cuánto camino hubo que recorrer
para llegar a ser lo que soy:
mujer que mira orgullosa, tercera generación
de su descendencia
y se reconoce mojón, punto de partida,
puerto para zarpar con velas indoblegales”
(Dueña y señora del canto”).

Presentación del libro en el Centro Nicaragüense de Escritores (CNE), Managua. Año 2002. 19 mayo 2010