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Marta Leonor González: En videoarte, La Casa de Fuego


Por: Arnulfo Agüero

Periodista Cultural nicaragüense


En videoarte, La Casa de Fuego
Que la poesía erigida como palabra y lectura explore experimentalmente otros espacios visuales -como el videoarte La Casa de Fuego-, nos da la posibilidad simultánea de disfrutar de una segunda visión más vertiginosa, la cual, partiendo de la cotidianidad dramática, busca alcanzar un impacto instantáneo y sensorial en el espectador.

Si bien la primera presentación, la del texto La Casa de Fuego, nos abre puerta a la poesía escrita, editada, prologada, y diseñada sobre papel, propia para la lectura; la segunda a partir de la primera, surge alterna como secuencia de imágenes, surrealistas, alegóricas, y con voces de lectura fragmentada y mezcla de sonidos: mirada interior ante el espejo de la memoria habitada de espectros, y sueños de un paraíso a buscar.

Ambos -imágenes y sonidos- fueron construidos poéticamente sobre el soporte de un meticuloso guión, un pequeño elenco artístico casual, escenarios y memorias simbólicas, constituyendo el reparto para la filmación y grabación de las breves actuaciones, y actos efímeros como las acciones de la “mascara”, y el “payaso Clown”, por esencia expresivos happening.

En esta producción participaron como directores, el pintro y fotografo español José Valverde; y Marta Leonor González, como guionista y coordinadora artística; así como la niña Cristian Amador, actriz protagonista de 6 años de edad; el arquitecto y pintor Gustavo González, como el personaje del “Clown”; y Enoc Campos (conductor en la vida real), como la “Mascara”.

Dicha realización visual y performática de Ediciones 400 elefantes, que goza de inmediatez y transformabilidad, viene a ser un corto de 10 minutos, filmada y editada en tan solo cuatro días, y con un contenido dramático, cuestionador y reflexivo de nuestro habitad interior, individual, social y poético.

Y digo poético porque parte de la esencia misma del libro. Baste, a mi juicio, recorrer cuatro poemas claves de su índice: (1- Paseo en la casa de los padres; 2-Cuarta travesía; 3- Con rostro de hoja, piedra y luz; 4- Escena), para darnos cuenta de su pensamiento literario y su travesía fragmentaria al mundo visual, el cual explora una segunda lectura audiovisual y contemporánea.
Es precisamente sobre este pasado reconstruido, creado y critico, el cual en momentos se vuelve onírico, enigmático, inexplicable, en busca de respuestas, que la poética de González (como lo cita la poeta Daysi Zamora en la presentación del libro), se vuelve “bastión de la verdad”, mostrándonos el horror y belleza de nuestra existencia.

Es por ello, que en el video vemos a su pequeña protagonista: una niña, vestida de blanco, corriendo en diversos espacios; entrando y saliendo por las diferentes puertas de la “casa en ruinas: el infiernillo que todos llevamos dentro”; hurgando el álbum de los recuerdos; buscando respuestas a los enigmas en la inmensidad del mar, las sombras, el dolor; causados por el “travesaño podrido”, los fantasmas, la pedofilia, incertidumbre y muerte.
Donde también la paradoja tiene su papel vital: la poeta nos lleva a luchar por el amor, y el encuentro con el paraíso, el cual se debe buscar y pelear por encontrarlo; lo cual no deja de ser dramático, heroico; romántico y filial, declarados en los poemas antes mencionados.

Si no leamos lo que nos dicen, uno de los primeros, y último poema en prosa.

Publicado 26 Junio, 2008 en:
http://educacion.vivenicaragua.com/400elefantes/2008/06/26/en-videoarte-la-casa-de-fuego.html 1 junio 2008