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Erika Castillo

Erika Castillo

Biografía

Poeta y guionista. Nació en 1977 en Belén, Departamento de Rivas, Nicaragua. Licenciada en Psicología por la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua Unan-Managua. Ex-guionista de la teleserie “Sexto Sentido” producida por la Fundación Puntos de Encuentro. Tuvo contacto con el Teatro y en éste, los títeres y aprendió a tocar guitarra de forma autodidacta. En 1993 inició su vida laboral y activista por los Derechos Humanos de las niñas, niños, adolescentes y mujeres. Su participación en el movimiento amplio de mujeres es decisiva para su vida y obra.

Su primer poemario: “Te desnudas como si estuvieras sola”, obtuvo el tercer lugar en el Concurso Nacional de Poesía “María Teresa Sánchez” convocado por el Banco Central de Nicaragua, en el 2014; espera su próxima publicación por el BCN. Sus poemas han sido publicados en la revista ANIDE y La Boletina entre otras. Su poesía ha sido incluida en dos antologías recientes en Nicaragua: “Mujeres de Sol y Luna” y “Nicaragua el más alto canto”.

Actualmente se dedica a la Investigación Social Cualitativa en Género y en Derechos Humanos como consultora independiente. Vive en Managua. Forma parte de la Asociación Nicaragüense de Escritoras (ANIDE).

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Muestra de su Poesía:

El cómo y la nada de las cosas / Salut d’Amor


No sé si escribirte con mesurado estilo
o renovar la esencia de una rosa que aún no nace,
o quizá pasear al dorso de la mano
en traje de fiesta, con las inquietas hormonas
que, curiosas, desfilan cada noche de octubre
(cuando el frío te cala los huesos
en medio de la nocturna desnudez).

¿Cómo entonar el coro de la magia
que apenas empieza a sonar?
¿Cómo son las cosas si no estás inequívoca
en el preciso e impertinente momento
de la historia que aún tus manos no escriben?

¡¿Cómo he de ser paciente?!
El aguardar me mata
en la lucha por no dejarme
morir vencida ante vos
¡por fin!


5 de diciembre de 2002

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Hilando


Estoy hilando sutiles
rutas de seda
que me conduzcan al prado
de tus otoños.

Con traviesos empeños
tejo una barca de silenciosos amores
que navegue en el viento que roza tu rostro.

Hago caminar de puntillas en el agua
mundos de caricias
que huelen a vos.

Convierto mis versos en marionetas,
cuyos hilos descansan en tu alma,
para que sean instrumentos perfectos
que decoren la antesala de tu universo.

¡Cuántas cosas has hecho de mí!
Cuántos innombrables anhelos
cobran vida y se posan en los pétalos de tu flor
como una gota de lluvia
que suena en notas agudas
para exclusivos oídos.

Has entrado serena
a mi bullicioso y místico mundo,
atenta a los pequeños detalles
(porque los grandes son tan obvios
que ni siquiera te place observarlos).

Ya estás aquí.

Estoy hilando sutil
las letras desnudas de esta historia sin fin.


18 de junio de 2003